lunes, 14 de mayo de 2012

¿Porque abrazamos?

Me pregunte hoy por qué abrazo a alguien? ¿Qué es lo que busco en un abrazo? ¿O que es lo que espero encontrar en otro cuando busco un abrazo? ¿Suena un poco cursi, no? No todos los abrazos son iguales… Al principio de nuestras vidas, cuando somos bebes, vivimos en brazos, ¿contará eso como una manera de abrazar? Creo que sí, es un abrazo raro, somos pequeños y los brazos pueden envolver todo nuestro cuerpo, sostenernos de que nos caigamos. Ese primer abrazo es el “primer sostén” -no voy a meterme en funciones maternas y paternas, en que el primer sostén es la madre ni nada de eso, mi intriga son los abrazos- no nos permite caer, ese primer sostén nos mantiene cerca de un corazón y no nos permite caer. ¿Será que a partir de ese modelo de abrazo buscamos el resto? Cuando aprendemos a caminar o cuando ya podemos mantenernos sentados, los abrazos siguientes son en la cintura, de donde nos sostiene,… donde casi todos, y digo casi, tienen cosquillas, quizás se guarda cierta carga afectiva en ese lugar. Podría creer que abrazamos para no dejar caer a otros o buscamos abrazar para que no nos dejen caer. Pero hay un abrazo espacial, un abrazo que me llama la atención y me intriga, ese abrazo fuerte, fuerte en el que a veces llegas a hacerle mal a la otra persona, es como que se busca algo más… pero qué? Es una abrazo de amor o de odio? ¿Porque hay un punto en el que uno le está haciendo mal, será que uno llega a querer tanto que lastima sin quererlo? ¿Porque abrazamos? ¿Porque nos “agarramos” de alguien para no caer, sabiendo que esa persona podría caer con nosotros? Hay en el abrazo una pisca, por llamarlo de algún modo, de confianza? ¡Qué misterio los abrazos!

miércoles, 5 de octubre de 2011

PROHIBIDO DECIR TE QUIERO

¿Nadie te dijo que, hoy, enloquecer es sano? Pues sí, hoy enloquecer es sano. Loco llaman a aquél que no se adapta a la sociedad, aquél que marcha diferente por la vida.

Los invito a que miremos cómo marcha la gente que nos rodea y a pensar si realmente queremos marchar así. Conozcamos el significado de “enloquecer”.

Esto es lo que veo yo… veo una generación aparentemente “relajada”, con miedo –cuasi fobia- al compromiso y relaciones, con una inventada “fortaleza debilitada” , una despreocupación por el otro, una seguridad fingida. Un vaivén de relaciones, lo casual, el touch and go. Está prohibido sentir, los hombres no lloran y ahora con el auge del embrionismo, la mujer logró equipararse al hombre y así perdió su derecho a sentir, a ser sensible; y se permite la histeria en los hombres. Nos paramos de igual a igual, es una guerra de sexos, de ver quién es más fuerte, y quién siente menos y… el que no se enamora gana!

Yo quiero ir contra esto, soy humana, orgullosa de sentir, de llorar, de enamorarme, de reír, de disfrutar, de jugar, de vivir, de hacer aquello que la sociedad me está prohibiendo. Me enorgullece poder decir “te quiero”, “te amo”, “te necesito” o simplemente demostrar quién me importa.

Cuando acumulamos todos estos sentimientos, nuestro cuerpo empieza a mandar señales de que algo no anda bien y busca liberarse, por eso digo que enloquecer es sano, enloquecer es la cura a los males del cuerpo. Hoy ese enloquecer es comerse cualquiera, es batir fruta, es demostrar que sentimos, es demostrarnos humanos, personas…es quererse, querer y sentirse querido…

martes, 9 de agosto de 2011

¿Jura decir la verdad y nada más que la verdad?

En vez de amor, dinero o fama, dame la verdad.” Thoreau

Ante todas las cosas son muchas las personas que anteponen la verdad, y digo muchas, no todas porque sé que no todas prefieren realmente la verdad. Sí de la boca para afuera, todas dicen querer saberlo, pero a veces la verdad está frente a nuestros ojos y no podemos verla, no queremos verla.

En lugar de cosas hermosas, dame la verdad. Porque la verdad me hará fuerte. Pero ojo, que creo yo que a este autor se le salteó algo al decir esto. La verdad trae aparejado amor, no así lo mismo con el dinero o la fama. Dar a una persona la verdad es un acto de amor. La verdad a veces es dolorosa, es cruel, dañina, y atreverse a lastimar a alguien con una verdad implica también el comprometerse en su crecimiento. Quien realmente sea capaz de levantar su voz, debe ser capaz de acompañar.

A veces es mejor callar, la verdad es un arma de doble filo, la verdad es relativa, tu verdad, mi verdad y entonces ¿que hay de “la verdad” que se perdió entre las palabras de algún discurso al mezclarse con nuestro inconsciente?

La verdad es algo grande para nosotros, algo que aún debemos aprender a manejar. Pero sólo con la práctica, con decirla, vamos a ir aprendiendo, no la dejemos de lado por ser difícil. La verdad es que podemos hacernos grandes día a día si aceptamos el desafío de incorporarla y asumimos las consecuencias que de ella devienen.

jueves, 21 de julio de 2011

Un pájaro y un pez se pueden enamorar. Pero...¿ dónde vivirán?

Dos seres totalmente diferentes pueden enamorarse, estamos de acuerdo en eso; el amor hace cosas impensables e inimaginables pero, ¿pueden dos seres tan diferentes, con características diferentes, medios diferentes, que vienen de lugares diferentes, convivir? ¿O será mutuamente destructivo?

Si yo fuera pez… “si yo fuera el pez, podría soportar estar en una pecera sobre un nido para estar junto a mi enamorado pájaro, él me cantaría todas las mañanas, me cuidaría, me alimentaría, pero con el paso del tiempo querré ver a mis semejantes, el pájaro querrá salir del nido y yo, pez, no podré volar para seguirlo. Estaría feliz de estar junto al pájaro pero lo que dejaría atrás sería “mi mundo”, la capacidad de alimentarme por mí mismo, de ver a mis colegas, familia, conocer lugares nuevos, mi mundo se reduciría a la pecera y el pájaro”

Si yo fuera pájaro… “si yo fuese pájaro, si fuese pájaro no podría vivir en la costa todo el año, porque debería volar a distintos lugares según la temporada, cuidaría del pez si viviese conmigo pero tampoco podría llevarlo en las migraciones, él debería cuidarse solo en esas épocas. Podría dejarlo en su casa mientras yo vuelo al norte, pero entonces no sería una convivencia por siempre, ¡estaría inseguro!, preguntándome qué sería de él a mi regreso. Yo quiero vivir con él, yo quiero estar con él el resto de mi vida, pero somos diferentes.”

No siempre se puede, aunque uno quiera. Las cosas no siempre dependen de uno, hay que saber dejar antes de dañarse a uno o dañar a otro. Cuesta aprenderlo, cuesta reconocer cuándo esto puede llegar a suceder, pero con el tiempo uno aprende, entiende que la mejor manera de ser feliz es disfrutando lo que se tiene.

Y entre nosotros si hay un lugar donde convivirán ambos, en sus corazones


viernes, 3 de junio de 2011

Colorin colorado la mentira ha terminado.

Hoy me miré en el espejo y me di cuenta: hace mucho que están ahí, son dos lunares en mi cara, uno al lado de mi nariz, y otro en el mentón, más chicos que los de las brujas de los cuentos pero están… y estoy sospechando que soy una de las brujas de esos cuentos de princesas.

Viajé a mi infancia por un tiempo y volví a leer los cuentos de princesas, aquellos clásicos. En todos ellas se ven en una situación complicada. Son mujeres fuertes, desenvueltas, lindas, refinadas, valientes, pero necesitan de un príncipe, necesitan de otro. Ese otro las “salvará” del hechizo que la bruja les hizo.

Cuesta pasar por el túnel del tiempo hasta llegar a la infancia, pero llegué, y recuerdo cómo mis juegos con muñecas reproducían esos modelos de los cuentos. Con las Barbies era Ken, hombre fuerte que se la jugaba por ella, y todo siempre terminaba en un baile, un gran baile entre ellos. Y de repente chan, la radio. Escucho un reggaetón, qué distinto el baile de hoy, no se parece en nada a los vals de las princesas, de hecho no se escuchan ni se bailan vals. Bailamos distinto, nos vestimos distinto, tenemos otra actitud frente a la vida. Las mujeres de hoy no nos parecemos en nada a las princesas. Y entonces pregunto… ¿para qué sirven los príncipes? Alto ahí! ¿No creerán que así pienso que los hombres de hoy se comporten como príncipes? El comportamiento de ambos está alejado de los príncipes y de las princesas, pero ambos géneros seguimos con ese patrón incorporado, ese estereotipo de varón o mujer, y ese estereotipo de “amor sufrido”, al cual me atrevo a llamar “patético”.

Este “amor patético” esconde sufrimiento, ¿es necesario que sufra por una persona? Si esa persona ni siquiera es un príncipe, no me salva de ningún hechizo, ni me asegura vivir en un palacio a todo lujo… prefiero lo simple, lo sencillo, lo básico. Hay muchas historias de amor simples que no implican sufrimiento ni grandes proezas, que duran y duran para siempre, que hacen felices a unos y otros, entonces pregunto por qué esperamos y buscamos eso… ese “amor sufrido” que nos hace hacer cosas patéticas y vernos patéticos. Y no somos sólo las mujeres quienes buscamos esto.

¿Será que vi esos dos lunares y ninguna corona? Los lunares están ahí, pero ni ahí que me siento bruja, tampoco princesa… a diferencia de ellas puedo sentir un beso, si me tocas o un abrazo porque YO SOY REAL.

martes, 19 de abril de 2011

Volveremos, volveremos!


Bueno después de retirarme por un tiempo de toda la tecnología vuelvo a escribir en el fucking blog. En este tiempo les cuento que mi cuerpo cambio me hice una prótesis de huevos, los cuales ya están llenos de pelotudeces y a punto de explotar... en otras palabras: tengo los huevos por el piso de escuchar gansadas! Y hablando de gansos... les dejo un cuento que hice hace un par de años!!

Había una vez un ganso que siempre estaba enfermo con angina y tenia los ganglios re inflamados, tan pero tan inflamados que casi tapaban su pico. Esto provocaba mucho malestar en el ganso por que la gente muchas veces no lo reconocían ni lo veían, no podía entrar a lugares y hasta se le complicaba la simple acción de estornudar.
Había días en que la gente le pedía muchos favores, lo cargaban por lo extraño que era un ganso casi sin pico y estos días los ganglios se hinchaban tanto que casi casi llegaban a tocar el suelo. Fue uno de estos días en que el ganso dijo “Basta, no aguanto más, quiero poder ver con mi ojito, quiero entrar a lugares calientitos para apachucharme” entonces decidió probar varias cosas, empezó probando con una pastilla de las que todos hablaban pensando “Si esto hace crecer mi pico, entonces los ganglios no llamaran tanto la atención”, pero eso no dio resultado; probó también masajeando el pico, a todos les llamo la atención pero el dice que eso lo saco de Internet., por ultimo decidió atar los ganglios y llevarlos para atrás, esto dio resultado se veia su pico, pero era mucho trabajo atarlos, ni hablar cuando se le soltaban en la mitad de la calle, la gente hasta corría peligro ceo yo… Así fue como el ganso nunca pudo curarse de su angina, a veces los ganglios se hinchan más que otras pero siempre están.

Moraleja: no te metas con un ganso anginoso es puro ganglio

lunes, 14 de febrero de 2011

¿CUAN ENAMORADO/A ESTAS?

En este día de San Valentín, o “San Valentía” como me gusta llamarlo a mí, ya que aquellos que estamos solos tenemos que soportar tanta dulzura empalagosa que deriva en un empacho, empacho que muchas veces es causante del resentimiento y mensajes agresivos, propongo a todos los solteros y las solteras hacer este test.

1. Ves a tu chico y pensás….

a) Esta noche es mío

b) ¿Le gustaré?

c) No dejó de mirarme… ¿por qué será?, ¿estaré linda o fea?

2. Antes de salir de tu casa…

a) Te lavás los dientes

b) Te mirás al espejo para saber que todo está perfecto

c) Preguntás a alguien como te ves.

3. El chico/a que te gusta te invita a salir o lo invitás vos (son tiempos modernos) a) Pedís lo mismo que el/ella

b) Querés pedir algo pero pensás en que dirá, qué pensará, si podrá gastar eso… y pedís otra cosa

c) ¡Pedís lo que se te canta!

4. Salís de pic-nic con tus amigos/as

a) Te vestís cómodo/a para pasar el momento bomba como a vos te gusta

b) Te vestís esperando encontrar el amor de tu vida a la vuelta de la esquina

c) ¡No te importa nada, te pusiste lo primero que viste!

5. Vas el domingo a misa y pedís…

a) A san Antonio que te baje un novio

b) Por la Santa Iglesia

c) Por cada día de tu vida

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Resultados:

1: a.3 b.2 c.1

2: a.1 b.3 c.2

3: a.1 b.PAJERA c.3

4: a.3 b.2 c.1

5: a.1 b.3 c.3

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7 o menos: ¡Uhh, sos la típica enamorada/o a la que no le dan bola! ¡Hay que aprender a concentrarse en uno mismo!

De 8 a 11: ¡Te falta un cachito! Quizás estás preocupándote mucho en conseguir pareja y estás desviando la energía. Volvé a concentrarte en vos.

12 o más: simplemente perfecto, ¡hasta yo sin conocerte me enamoré de vos!

Así es, o así lo veo yo… Leí una vez que las personas somos domesticables también, y domesticar en parte es enseñar a querer, ver distinto a alguien cuando parece igual al resto. Pero si nosotros mismos no nos vemos distintos y no nos queremos, difícilmente podamos enseñarle eso a alguien.