lunes, 31 de enero de 2011

POR ALGO SOS MI EX

Antes que nada hay que aclarar que el reencuentro con un ex no es bueno siempre, hay que estar bien presentada y parada si vamos a dar un paso a hablar con él. No como me pasó a mí… que tenía algo bebido de más…

El contexto era la soledad y yo en el boliche, mis amigas se habían ido, como había sido un día triste decidí quedarme en busca de una aventura que alegre el día, pero en lugar de eso caí en las garra de lo ya inútilmente conocido, un ex. ¿Cómo hablarle a un ex que hacía tres meses no veía y la última vez que nos cruzamos fue un caos? Para mí fue simple me pare al lado agarre su vaso, mientras él hablaba con una chica, y le aclare… “Lo único que quiero de vos, es el champagne”, se rió, me saludo y dejo a la otra chica de cara… Hoy pienso que mala idea la mía!

Primero se dio un charla muy trivial acerca de pelotudeces como “¿qué es de tu vida?”, para mí es trivial porque nunca se dice la verdad a un ex. La conversación se torno más pelotuda aún cuando él intenta tener un acercamiento de otro tipo. Y llega la pregunta que tanto esperaba en la noche pero no de la persona indicada…“¿Nos vamos?”. No respondo, porque como dije antes era la pregunta pero no la persona, pero en mi cabeza la idea rumiaba. Al poco tiempo la conversación llega a su punto culmine y empiezan los reproches… “Siempre fuiste calentona, que mira como te vestís, que usas esos pantalones ajustados para que los vagos te miren el orto”… y bue una sarta de boludeces. Mientras tanto yo pensaba “no da quedarse, no me bancaba esto cuando estábamos juntos menos ahora” pero antes de que me vaya él se encargo de decirme que me había dejado no por una mina, sino por 15 mil minas (me acuerdo exactamente el número que me dijo). ¿Creen que eso dolió? No!, las 15 mil que le gustaban las vio en revistas, capaz que se pajeo un poco… pero que 15 mil le hayan dado bola a un nabo como ese… lo dudo!

lunes, 24 de enero de 2011

TU ENCANTO TERMINA DONDE EMPIEZA MI PERSPICACIA

A todas alguna vez nos ha pasado que se nos acerca un pelotudo en el boliche creyéndose lo mejor que nos va a pasar y nos pasó en la vida… Pero te aviso flaco, como vos hubo miles y estuvieron muy lejos de ser lo mejor. Estos hombres (¿?), se acercan a una creyendo que con dos palabras pelotudas, vamos a caer rendidas a sus pies, que no vamos a poder resistirnos a sus encantos.

Las mujeres de ojos claros se cansaron de escuchar qué lindos ojos que tienen, están hartas. Hartas de los zapatos con tacos que les duelen y de los boludos como esos que no sólo dicen cosas básicas, sino que además, arruinan el panorama de los lindos ojos. ¿Cuál es el objetivo de la pregunta “porqué una chica tan linda como vos no tiene novio”? No lo entiendo… Si el vago va a vender lo mejor de uno, ¿por qué cree que una le va a tirar la lista de defectos en la cara por los cuales está sola? Si era sólo para decir que soy linda, gracias… ya lo sabía, ¡pero el novio no me hace linda!

Están aquellos que se atreven a encarar un poco más osadamente, y hablan de sexo… Entendámoslo, hablan, ¡sólo hablan! Si me invitan a la guerra, voy a usar mi mejor artillería. Ahora bien, ¡él debería hacer lo mismo! ¿O… eso es todo lo que tiene?

Las mujeres no somos fáciles, pero te guste o no, somos las lindas!